ES POSIBLE CONOCER LA HISTORIA AUTÉNTICA?
En el telediario de canal cuatro de ayer me conmovió una iniciativa creada en la localidad madrileña de Daganzo la iniciativa tomada por los jóvenes de la localidad de publicar un libro de la historia vivida por los mayores de Daganzo. Es decir nuestros mayores de todos los colores y tendencias han contado y narrado con lujo de detalles como era la vida hace años cuando ellos eran chavales y cómo ha sido la vida que han pasado, sin duda muchisimo más dura que la que tenemos nosotros y encima nos quejamos.
A raíz de este programa hoy me pregunto, si es posible iniciar un proyecto a gran escala en nuestro país. Es decir, en la ola de revisionismo de todos bandos politicos, republicanos y fascistas.
En sudafrica hace un par de años se creó una "comisión de la verdad" dirigida por el arzobispo Desmond Tutu, donde a través de las experiencias personales de unos y otros en los años del apatheid, el país enteró se conmovió con las experiencias oídas en dicha comisión que fué creada al mas alto nivel del estado sudafricano. A raíz de esas experiencias todas las partes comprendieron el daño ocasionado a los que les tocaron vivir esa vida y se inició la vía de reconciliación de varias generaciones.
De eso se trata, de crear una "comisión de la verdad", a ser posible en fechas donde no tengamos a medio plazo calendario electoral, para que sea lo más limpia posible. Que fuese paritaria por ejemplo en el Congreso ya que es la sede de la vida política de la nación española. Se trata de ampliar la ley de la memoria histórica, reconociendo los daños y abusos cometidos por los fascistas en esos años y también por supuesto las barbaridades cometidas también por muchas personas del bando republicano.
Porque si no se dicen de una vez por todas las cosas, seguiremos teniendo a lo largo de los años generaciones una detrás de otra, sobretodo las que vienen detrás de nosotros, que no sabrán fielmente lo que sucedió, unicamente sabrán lo contado sesgadamente por unos libros u otros. Y una cosa os digo, nuestros mayores ya se nos están muriendo, están despareciendo y a nuestros hijos no habrá abuelo o tio (anselmo te quiero) que les cuente lo que pasó realmente desde su propia piel.
Y un país que olvida su pasado está condenado a repetirlo...