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elviciosoerrante

EL IRRESISTIBLE EMBRUJO DEL VOTO MODERADO

“El País” del 27 de agosto publicó en primera página,
y con tipos del 48, “Los socialistas potenciarán su
imagen de centro para atraer al voto moderado”.

He quedado perplejo. ¿Qué es el voto moderado? ¿El
voto que emiten los moderados? Si fuera el que emiten
los moderados yo sería, según la opinión del autor del
escrito, Luis R. Aizpeola, votante de centro; y no me
considero votante de centro. Sin embargo, me considero
moderado. Tengo la percepción de que actúo con
moderación. O, lo que es lo mismo, con cordura, con
sensatez, y con templanza en las palabras y hechos.
Ahí parece haber una contradicción entre lo que me
considero y lo que no me considero.

Ahora bien, si por moderado entiende el periodista lo
que se refleja en la 4ª acepción del DRAE: liberal que
tiene por mira proceder con moderación en las reformas
y principalmente (el subrayado es mío) mantener el
orden público y el principio de autoridad, yo no soy
moderado. No soy decimonónico, no puedo compartir las
ideas de aquellos “moderados” que cantaban: Viva, viva
la moderación. Muera, muera quien no piense como yo.

No comparto las ideas de quienes emplearon la Guardia
Civil para oprimir a los españoles y hacer cierta su
canción. No comparto esas ideas que coinciden con las
de muchos votantes del PP. No quiero volver a oír
tergiversada la frase de Goethe con la que, durante
muchos años, nos intentó acallar el franquismo:
“Prefiero la injusticia al desorden”. ¡Qué canallas!
No hay mayor desorden que la injusticia.

Entonces, ¿por qué no me siento de centro? No me
siento de centro porque opino que en política, como en
tantas otras cosas, el centro no existe. No me siento
de centro porque quienes quieren “etiquetarnos de
centro” en realidad lo que quieren es borrar el
vocablo “socialista” y lo que esta palabra lleva en su
interior.

A este respecto todos deberían leer un artículo de
Anthony Giddens, ese Pigamalión de Blair. ¿Blair? Sí
hombre, sí, aquella Thatcher sin bolso que posó en las
Azores con otros dos canallas que, como él, querían
pasar a la Historia sobre una alfombra de cadáveres de
niños, mujeres y hombres iraquíes. Es patético que el
verdadero nombre del autor de “1984” sea Eric Blair
(G. Orwell era un seudónimo) y que una persona de su
mismo apellido haya confirmado con sus mentiras las
profecías de Orwell.

El citado Giddens, “submarino” de cualquiera de las
decenas de agencias que el capitalismo salvaje tiene a
su disposición, y a las que enmascara bajo la forma de
Fundaciones y ONG’s, profeta de la “tercera vía”,
escribió un artículo de título “Modernizar la
izquierda”, parte del cual resumo:

Me parece muy bien que las personas de izquierdas
sigan llamándose a sí mismas socialistas, siempre que
reconozcan que esa palabra, hoy, no es más que una
etiqueta que significa ser de izquierdas. El
socialismo en sí es un proyecto muerto, porque se
basaba en la idea de que los mecanismos de mercado
pueden sustituirse por una economía regulada; y en la
tesis de que es posible superar al capitalismo con una
sociedad muy distinta.

El socialismo fue hijo de la sociedad industrial,
mientras que ahora vivimos en una sociedad
posindustrial (globalizadora), con una estructura de
clases distinta y una dinámica diferente. Ya no
podemos definir la izquierda en función de la clase
obrera, la clase obrera está desapareciendo. La
izquierda de hoy tiene que ir mucho más allá de sus
partidarios establecidos, la izquierda sólo puede
prosperar como “centro-izquierda”.

La primera mentira del artículo trascrito, que no la
del mendaz Giddens, es alabar a los mecanismos del
mercado en un momento en el que un “capitalismo de
casino” o, si se prefiere, “de bulbos de tulipán”
puede llevar a la miseria a cientos de millones de
personas. Y cuando el Estado, con el dinero de esas
personas y otras, ha tenido que “regular la
ineficiencia del mercado”, eufemismo de inyectar
cientos de miles de millones de € y $ (en un “ejemplo
de libro” de lo que es economía regulada) para
solucionar lo que el mercado no es capaz de
solucionar.

Y no lo puede solucionar, ni lo podrá solucionar
nunca, porque es una entelequia decimonónica. Los
escritos de Adam Smith y David Ricardo no tienen hoy
ni el valor de la tinta empleada para escribirlos.

La inyección de liquidez ha sido una medida
socialista, no una medida neocon. Los neocon han
huido, endosando al resto del mundo la resolución del
problema. ¿Dónde está el FMI creado por los acuerdo de
Breton Wood precisamente para resolver estos
problemas? ¿Qué hacía Rato oculto durante una semana
en su Capua de Gijón, él que cobra un pastón como
gerente del FMI? Estaban “desaparecidos”. Porque no
tenían la más mínima idea de cómo resolver el
desaguisado que el capitalismo salvaje, su amo, había
creado.

Otra mentira, u otro grave error de Giddens, es
considerar que la clase obrera está desapareciendo.
¿Está desapareciendo? ¿Qué son ahora los mandos
intermedios, ingenieros, RR.HH., bancarios,
sanitarios, autónomos, programadores, creativos,
administrativos, periodistas, comentaristas
políticos... sino obreros distinguidos?

¿Es que no son obreros las personas contratadas por
las empresas de trabajo temporal, de las que en 1994
había 86 registradas y en 2005 ya eran 346? Son
obreros, y sus derechos se han retrotraído al siglo
XIX: pocos días de trabajo y ausencia de sindicación.
Por mucho que algunos que habitan en un chalet adosado
y tienen un todo terreno, no se consideren obreros,
por mucho que a algunos desclasados les moleste que
les consideren obreros, no dejan, no hemos dejado, de
ser obreros. Sería como cuando durante el franquismo
se sustituyó la palabra obrero por la de productor.

Por tanto, señor Giddens, el futuro no sólo de la
izquierda sino del género humano, está en más
socialismo. No en buscar el centro.

En esa ofensiva de querer hacer desaparecer la palabra
“socialista”, los fabricantes de noticias nos
bombardean ahora con la palabra socialdemócrata para
referirse al Gobierno y a los afiliados al PSOE. Es
tanta la propaganda mediática (radio, prensa, TV) que
ayer tuve que entrar en nuestra página web para
comprobar que no nos llamábamos Partido
Socialdemócrata Obrero Español.

Como nadie hace nada gratis, he intentado comprender
el porqué de esa ofensiva. Y he llegado a la
conclusión de que son los mismos que tildaron al PSOE
de despilfarrar y de déficit. Eludiendo
interesadamente que el franquismo nos dejó una
economía en bancarrota (inflación del 27%, por
ejemplo). Y que, al igual que las empresas piden
préstamos para desarrollarse, necesitábamos préstamos
(déficit) para desarrollar España, y así crear
“capital de Estado”, infraestructuras, enseñanza,
sanidad...

Y claro, ahora que un Gobierno socialista está
llevando a España a la prosperidad y al superávit, no
pueden recoger los epítetos anteriormente citados. No
pueden reconocer que un Gobierno socialista es capaz
de administrar bien los impuestos, reduciendo las
desigualdades. Porque quedarían desacreditados (aunque
no sé si es posible más descrédito). Y nos nombran
“socialdemócratas”.

Yo, a una persona que se reclamara del centro
político, la sometería al siguiente test:

• ¿Considera usted que la unión de una pareja humana,
formada por personas del mismo o de distinto sexo, con
las ceremonias y formalidades civiles establecidas
para constituir una familia, constituye un matrimonio
y así lo designa?

• ¿Considera usted que los sujetos de derechos son las
personas y no los territorios?

• ¿Considera usted que es lícito postular la creación
de un nuevo Estado aunque ello implique la separación
de otro ya constituido, siempre que para realizar tal
separación se propongan métodos democráticos o, lo que
es una tautología, respetando las Constituciones
establecidas y los derechos de las minorías, o de las
mayorías, que no deseen tal separación?

• ¿Considera usted que en la escuela, sea ésta pública
o subvencionada con dinero público, no se debe
impartir ningún adoctrinamiento religioso?

• ¿Considera usted que hombres y mujeres son sujetos
de derechos y obligaciones idénticos y que, una vez
visto que la inercia cultural no lo permitía, la Ley
de Igualdad, de género, era absolutamente necesaria?

• ¿Considera usted que honrar a los muertos es un
derecho de sus deudos y que, una vez visto lo ocurrido
desde 1936 a 1975, es necesaria una Ley de Memoria
Histórica que rescate de las cunetas a los asesinados
por el franquismo y los honre?

• ¿Considera usted que es obligación de todo Gobierno
que haya recibido una carta de ETA indicando que
quiere negociar, reunirse con los representantes de
ETA para escuchar sus proposiciones, y para dejarles
clara la postura del Estado? ¿O, por el contrario,
usted haría oídos sordos, a riesgo de dar falsas
justificaciones a ETA para los asesinatos que
cometería a renglón seguido?

Si los votantes que se consideran de centro
cumplimentaran este test, unos se darían cuenta, según
el número de negaciones, de que en realidad son de
derechas o de extrema derecha; es decir, del PP.
Otros, bien intencionados, que escuchan los cantos de
sirena centristas del PP, se darían cuenta del riesgo
que corren de ser embaucados.

Desde esta web invito a las personas de izquierdas,
las cuales somos verdaderamente “normales y decentes”,
y no de boquilla “marianesca”, a proclamarse
socialistas.

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